Chino
Caracteres lingüísticos
En su uso más generalizado conoce seis consonantes oclusivas (p,b,t,d,k.g), tres africadas (tc, ts, ts, seis fricativas (f, c, s, s, z, X), tres nasales (m, n, ñ) una lateral (l) y dos semivocales (j, w). Fonéticamente b, d, g son sordas y no aspiradas, y p, t, k son consonantes fuertemente aspiradas. Todas las oclusivas son labializadas.
Las vocales son ocho: i, I, E, e, a, o, u.
Su sistema de tonos es relativamente simple, habitualmente cuatro: igual alto, ascendente, bajo descendente y luego ascendente, descendente. La norma sandhi para los tonos exige que en algunos casos en que dos tonos van seguidos el segundo de ellos se neutralice.
Las gramáticas del chino moderno distinguen entre las siguientes palabras: nombres, pronombres, números y medidas, localizadores, partículas y verbos (transitivos, intransitivos, estativos, resultativos, auxiliares y coverbos).
Desde las épocas más antiguas de la lengua las palabras son monosilábicas. Como las combinaciones de sílabas son reducidas, muchas palabras coinciden y las confusiones son inevitables. Para intentar evitarlas desde hace algún tiempo se desarrolla una tendencia que consiste en precisar algunos caracteres apoyados en otros, algo así como si en español dijéramos su (casa) de usted dada la confusión del pronombre de tercera persona. Los dos caracteres sistemáticamente unidos acaban por convertirse en bisílabos. Y cuando las uniones son más largas, se pueden formar conceptos más complejos. La base es siempre la correspondencia de na palabra-sílaba con un significado: zhong. Wen (“lengua china”). Con la combinación de dos caracteres que se completan han nacido algunas palabras bisílabas: gang-bi (“acero-pincel”), que es el bolígrafo. Pero las palabras compuestas por tres o cuatro caracteres son cada vez más frecuentes.
La facilidad de uso del vocabulario se basa en la derivación. A partir de algunas palabras clave se crean una amplia lista derivadas de aquellas. Así, a partir del ideograma de trabajo, gong, se forma gongzuo (“trabajo-hacer”, es decir “trabajar”), gong-chang (“trabajo-protección”, es decir, “fábrica”), gong-ren (“trabajo-hombre”, es decir, “obrero”), gong-ye (“trabajo-empresa”, es decir, “industria”), etc.
La lengua china tiende a utilizar sentencias formadas por cuatro caracteres. Este decir lapidario es particularmente popular en las dedicatorias, felicitaciones, y corresponde al tipo estético que en español adquieren los refranes cortos: Nán chuán, bei ma: “al sur el barco, al norte, el caballo” (los símbolos sobre las vocales indican los tonos).
El chino forma el plural mediante el morfema men, pero el sufijo no se une a lña forma de la palabra en singular, sino a la frase, casi a modo de una palabra más que indica la pluralidad.
Los adjetivos proceden de los verbos. Es decir, son verbos que junto a los nombres recobran el significado de tales.
Los verbos tampoco reciben flexión, son por tanto invariables. Algunos signos añadidos, delante o detrás, pueden indicar aspecto o tiempo. La noción del verbo no es tan rigurosa como en otras lenguas: un adjetivo puede desempeñarla.
No existe flexión morfológica. En principio no hay signos que permitan distinguir un tipo de palabras de otras. Los significados de las oraciones en chino dependen del orden lógico de la frase (que es el de SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS), ya veces van acompañados de algunos signos que indican el tipo de complemento o el tiempo de un verbo. Los complementos de lugar, no obstante, se colocan con anterioridad al verbo. Así la palabra puede tomar una función o un significado según el lugar que ocupa en la frase. De ello se deduce que el conocimiento de los caracteres no es suficiente para su compresión.
Los préstamos son poco frecuentes en chino, ni siquiera para el vocabulario técnico. No es tanto una cuestión de defensa de la identidad china como práctica: una palabra extranjera tiene que poder escribirse y los ideogramas no pueden evocar simultáneamente la pronunciación y el significado de una palabra extranjera. Los neologismos son creados en chino mediante composición.
Desde el punto de vista dialectal el dominio lingüístico del chino mandarín suele dividirle en cuatro zonas: la norteña, que es la más influyente, la noroccidental, la sureña y la oriental.
Se escribe según las normas clásicas de la escritura china (china), con algunas modificaciones. Su sistema ideográfico es uno de los más complejos sistemas de escritura que han existido, pero viene amparado por una sólida tradición cultural.
Las maquinas de escribir chinas poco tienen que ver con las lenguas con alfabeto. Son más bien talleres de composición tipográfica donde cada ideograma debe ser buscado en una caja que contiene los más conocidos, mientras otra complementaria y menos accesible contiene los más infrecuentes. El procedimiento parece arcaico pero los chinos tienen en su haber el mérito de haber inventado la imprenta al final del siglo IX, casi 500años antes de que lo hiciera Gutenberg.